Síntomas de Fibroadenoma

Los fibroadenomas son pequeñas masas de tejido que en la mayoría de casos se desarrollan dentro de las mamas femeninas. Estos tumores consisten en tejido mamario cubierto por tejido estomacal que pueden seguir creciendo o mantenerse del mismo tamaño, así como pueden multiplicarse o aparecer de forma unitaria en una sola mama. Loas fibroadenomas son tumores pero estos son benignos, es decir que no causarán ningún daño a largo plazo, a menos que crezcan y deformen el seno. En tal caso, la primera opción será la extirpación del tumor mediante una cirugía pero si no se mantienen en crecimiento, y son varios fibroadenomas, entonces lo mejor será mantener en observación a la paciente sin realizar la cirugía pues sería innecesario y la cicatriz podría dificultar un diagnóstico posterior.

Fibroadenoma
Los fibroadenomas pueden aparecer como pequeñas prominencias en uno o ambos senos y asimismo pueden ser uno o varios, y que se los siente mediante una palpación realizada por la misma persona o por un médico calificado durante los exámenes de rutina. Los fibroadenomas son algo móviles dentro de la mama, es decir que pueden cambiar de posición cuando se los toca, esto se da porque no se encuentran incrustados en el tejido sino que se encuentran en la mama de manera independiente de otros tejidos. Son algo duros, no se trata de objetos blandos, se los puede diferenciar muy bien dentro de la mama con la simple palpación y se trata de una masa firme. Los fibroadenomas no causan dolor, porque al no encontrarse adheridos al tejido, entonces no comprometen a ningún nervio, y si se los mueve, la única sensación será la de la piel de la mama mientras se la palpa. El bulto además es algo elástico y a pesar de ser firme, puede ser aplastado un poco para luego volver a tomar su forma original.

En ocasiones los fibroadenomas pueden crecer, y se puede variar el tiempo de crecimiento entre las dos semanas, hasta los tres meses en los cuales el fibroadenoma, en la mayor parte de casos de crecimiento de los mismos, llegará a dos o tres centímetros de diámetro y pocas veces crece más, sin embargo, cuando se trata de un solo fibroadenomas en crecimiento, lo mejor será someter a la persona a una cirugía para extirparlo y luego mantener los exámenes de manera rutinaria para así controlar el aparecimiento de nuevos tumores. Y aunque crezca el fibroadenoma, sus síntomas no significan que el tumor sea maligno, aunque una mujer que presente estos bultos, será más propensa a desarrollar cáncer de mama.

Un síntoma muy raro, es el del crecimiento anormal, exagerado y veloz del fibroadenoma, cuyo síntoma principal será el de la deformación del seno, pero a pesar de esto, ningún fibroadenoma causará otros síntomas que comprometan de manera importante la salud de una persona.

Los fibroadenomas no producen síntomas además de su presencia, pero se llega a creer que estos pueden ser cáncer. Lo cual no es cierto. El fibroadenoma no implica un cáncer y aunque las mujeres que alguna vez hayan presentado uno o más fibroadenomas sean más propensas y merezcan mayor control médico, esto no significa que el desarrollo de cáncer de mama sea cabal. El diagnóstico de un fibroadenoma no es una noticia demasiado alarmante, simplemente es un tumor benigno que puede ser extirpado o puede ser dejado en el seno por cuestiones de seguridad. Un médico podría decidir no extirpar el fibroadenoma, pero siempre será necesaria la visita al doctor regularmente para realizar exámenes que determinen el avance del tumor, que no debería crecer e incluso puede desaparecer. Las mujeres menores de 30 años son más propensas a desarrollar los síntomas de fibroadenoma, pero luego de pasar la menopausia, si no se ha tratado el fibroadenoma mediante la operación quirúrgica, entonces estos tienden a disminuir su tamaño o hasta ser reabsorbidos por el propio organismo, dejando el seno intacto y la salud normal.

Entonces no hay que pensar que los fibroadenomas son síntomas de cáncer, pues en el cáncer los nódulos que crecen dentro de la mama se ven muy diferentes cuando se hacen exámenes, además se sienten de manera diferente e incluso pueden presentar dolor dentro de la mama, pues los tumores de cáncer de mama tienden a estar incrustados en los tejidos y muchas veces comprometen nervios que al ser palpados causan dolor. Esto también se debe a que por estar incrustados, los tumores cancerígenos no se mueven y cualquier esfuerzo por moverlos durante un examen de palpación de mama será motivo de dolor.

Crédito de la imagen Fibroadenoma